PROLADES
PROGRAMA
LATINOAMERICANO DE ESTUDIOS SOCIORRELIGIOSOS
Apartado 1524-2050, San Pedro, Costa Rica
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SERIE DE PERFILES
SOCIORRELIGIOSOS NACIONALES
SOBRE NUEVOS MOVIMIENTOS
RELIGIOSOS (NMRs):
COSTA RICA
Religiosidad Popular Católica en Costa Rica
En la vida cotidiana la magia, la brujería y la religión coexisten en la
sociedad, muchas veces mezclándose varios elementos de unas en otras, hasta
convertirse en una nueva forma de religiosidad que es practicada por el pueblo.
Aunque todas estas son parte de la cultura, la religión, por ejemplo en
sociedades como la de Costa Rica, es la que suele tener el poder legitimado en
la sociedad y las prácticas como la brujería suelen ser medios a los que
recurren las personas cuando necesitan cierto tipo de ayudas sobrenaturales.
La religión y las ciencias ocultas han tenido a través de la historia
relaciones muy tormentosas, como sucedió sobre todo en Europa con la “cazaría
de brujas” durante los siglos XV al XVIII, donde se torturaron, quemaron,
violaron y mutilaron a miles de mujeres que se las acusaba de brujas y de tener
pactos con el diablo.
La religiosidad popular es entonces, la mezcla de muchos aspectos. Desde este punto de vista, el sincretismo
juega un papel fundamental.
El sincretismo es la unión de las esferas diferentes, utilizando los
aspectos mítico/simbólicos a través de los rituales... Es un acto, por medio
del cual se unen en una misma ceremonia, ritual o creencia, aspectos de las dos
culturas convergentes que integran lo sagrado y lo profano en una nueva versión
(Brenes y Zapparolli, 1991: 82).
De tal manera, el sincretismo produce que dos prácticas que parecieran
irreconciliables, como la religión católica y la magia, se unan y coexistan de
forma constante.
El Trasfondo Ibérico
Los españoles llegaron a las Américas con todo su equipaje
cultural y religioso desde la Península Ibérica, que fue habitada por muchas
tribus y pueblos por siglos antes de la llegada de los primeros misioneros
cristianos en el primer siglo d.C. El
territorio nacional conocido como España fue poblado por el Hombre Cro-Magnon,
los Vascos, los Tartesianos, los Celtas, los Fenicios, los Griegos y los
Cartaginenses antes de la conquista Romana en 202 a.C. Hasta el siglo IV d.C. la mayoría de los
romanos eran paganos y politeístas. El
Emperador Constantino se convirtió en cristiano en el año 312 y el cristianismo
llegó a tener estatus legal en el Emperio Romano en 313 por el Edicto de Milán. Después de 325, Constantino era el único
gobernador del mundo romano y la Iglesia Cristiana ya no sufría de persecución
política y religiosa, aún en la Península Ibérica bajo control romano.
La invasión y conquista de la
Península Ibérica por los tribus teutónicas de Vándalos, Suevi y Visigodos en
el siglo V trajeron nuevas tradiciones culturales y religiosas de Europa
central y norte (el cristianismo arriano y las creencias paganas precristianas)
que fueron mezcladas con las viejas tradiciones de los Celtiberianos (el
mestizaje creado por las gentes anteriores que practicaban la magia y la
brujería; eran animistas). Los
Visigodos dominaron la Península Ibérica de 409 a 711 d.C., cuando fueron
conquistados por los Moros de África del Norte que trajeron la Fe Islámica. La ocupación de la Península Ibérica por los
Moros, de 711 a 1492, creó un nuevo sincretismo cultural y religioso con los
Celtibéricos que afectó el desarrollo de la cosmovisión, la cultura y el idioma
dominante de la península, el español castellano, y produjo la cultura hispana.
En el contexto de América Latina y el Caribe, donde la Iglesia
Católica Romana predomina en los países que eran colonias españoles,
portuguesas o francesas antes de la Independencia, el catolicismo se mezcló con
los sistemas religiosos tradicionales de los “nativos” (sean ellos
amerindígenas o negros importados de la África durante la época de la
esclavitud), pero un ingrediente común era el animismo.
La
palabra “animismo” fue usada por el antropólogo Sir Edward Tylor (1832-1917)
para denotar la creencia en los seres espirituales, quienes tienen
personalidades pero no tienen cuerpos físicos, y que se encuentran en una
variedad de formas: almas humanas y
animales, brujos-brujas, demonios, fantasmas, ángeles y otras. La mayoría de “las gentes primitivas” del
mundo (definida así tradicionalmente por los antropólogos) creen que el hombre
puede controlar estos seres espirituales por medio de alguna manipulación: pociones y rituales mágicos, encantos,
oraciones, sacrificios, etc. La persona
(hombre o mujer) quien tiene los dones especiales o el entrenamiento necesario
para controlar al mundo sobrenatural se llama el chamán, adivino, brujo,
hechicero o sacerdote. Ellos usan
la “magia blanca” (para hacer el bien) o la “magia negra” (para
hacer la maldad), según el caso.
En las Américas hay
miles de tribus amerindígenas que son los remanentes de las culturas de nómadas
animistas que habitaron el continente en tiempos precolombinos. Cada familia lingüística y las tribus
principales tenían sus propias tradiciones religiosas o compartían algunas
características con otras tribus o grupos lingüísticos. No había una sola religión amerindígena sino
muchas según el clan, la tribu y la familia lingüística y/o área geográfica
tradicional.
Una característica común
era el papel de chamán (sukia, brujo o hechicero) como un líder
carismático quien poseía el poder religioso en su tribu, por medio de sus
contactos con “el mundo de los espíritus” (lo sobrenatural). Su autoridad venía de su habilidad de
convencer a la gente de su poder por medio de actos y mensajes
sobrenaturales. Era el profeta, el
vocero de los dioses y los ancestros quienes se comunicaban con la gente por
medio de él.
También, habían curanderos
o especialistas en el uso de las hierbas como medicina natural, quienes usaban
sus talentos (usualmente conocimientos milenarios aprendidos de sus padres o
otros familiares) para curar las enfermedades de la gente.
Véase el Apéndice para
conocer más sobre el origen del animismo, la magia, la brujería, el
espiritualismo y otras prácticas religiosas que son parte del sincretismo
religioso en Costa Rica y las Américas que han contribuido al desarrollo de la
Religiosidad Popular Católica.
Creencias concretas de la religiosidad popular
costarricense
En la cultura costarricense hispana, se presentan prácticas de religiosidad
popular que son importantes de tomar en cuenta a la hora de hacer un trabajo de
investigación como este.
1)
El culto mariano y las apariciones
marianas
El culto mariano es el resultado de la influencia española en la sociedad
costarricense; los españoles trajeron consigo su ideología y con ella el culto
mariano que era popular en la Península Ibérica del siglo XV al XIX. La Virgen María tiene un papel importante en
la Fe Católica por considerarla la Madre de Dios (Jesús de Nazaret), sin pecado
(la Concepción Inmaculada), sin muerte (la Asunción de María), la Madre que
escucha nuestras oraciones (Abogada y Mediadora) y, según algunos Católicos,
como Corredentora. En la cosmovisión de
muchos católicos emergidos en la “religiosidad popular”, la Trinidad consiste
del Padre, la Madre y el Hijo, dejando relegado, de cierta manera, al Espíritu
Santo.
La única aparición mariana “oficial” en nuestro país es la de la Virgen de
los Ángeles en Cartago. Esta tiene una
importancia histórica y ha calado muy hondo en la idiosincrasia del
costarricense. A la Virgen de los
Ángeles se le suele denominar cariñosamente “La Negrita”, la cual es una
pequeña figura de piedra negra de la Virgen con el Niño en brazos que se le
apareció, supuestamente, en 1635 a una mujer llamada Juana Pereira. Sobre ella hay mucha especulación:
Unos dicen que quizás fue una joven, otros que una viuda. La mayoría concuerda en que, era mestiza
“parda”, no saben bien si india.
Mestiza o morena, pero en lo que si dan todos en el clavo es que aquella
figura femenina era de una clase desposeída, una mujer pobre entre los
pobres... (Parra, 2002: 2 y 6).
Lo cierto es que en el tiempo que se apareció la Virgen, que fue a mediados
del siglo XVI, en la Costa Rica colonial existía una muy marcada división entre
los indígenas, los negros, los españoles y los mestizos. Habían actos visibles de discriminación por la
étnia a la que se pertenecía, tanto que se le prohibía a ciertos grupos de
mulatos y de negros acercarse a la ciudad.
El culto a la Virgen de los Ángeles, que poco a poco ganó más adeptos entre
la población mestiza, llegó a ser la patrona de Costa Rica en 1824. Fue una manera de unir al pueblo
costarricense y sentar las bases de la identidad nacional por medio de este
símbolo religioso, de una manera similar a la que la Virgen de Guadalupe llegó
a ser un símbolo de la nacionalidad mexicana.
Participan en la celebración mariana anual de Cartago, el arzobispo y la
mayoría de los obispos, los sacerdotes y las monjas del país, además del
Presidente de la República y su señora, muchos ministros del gobierno y los
diputados católicos más tradicionales.
El Día de la Virgen de los Ángeles en Costa Rica es un evento de
importancia nacional.
Pero la devoción a María, en primer lugar, fue depositada en la Virgen de
Ujarrás, en el Valle de Orosi, cerca de Cartago. El pueblo costarricense la convirtió en su patrona en 1666 cuando
piratas ingleses amenazaron con invadir Cartago y ella los ahuyentó, según una
leyenda popular de la región. Se cree
que la Virgen escuchó las súplicas de los soldados nacionales y organizó un
ejército de ángeles para detener a los extranjeros. Para agradecer su intercesión, los fieles juraron peregrinar
todos los años y acompañar a la Virgen hasta su primera ermita en Ujarrás, una
tradición que todavía se conserva, y podría considerarse un antecedente de la
romería a la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles en Cartago.
Otras apariciones se han presentado en Costa Rica, como por ejemplo el caso
de las apariciones de la Virgen de Sarapiquí, las cuales se comenzaron a
reportar en 1993. Las apariciones se
daban todos los días primeros de cada mes y los martes a las 2 de la
tarde. El vidente era un joven llamado
Jorge Arturo Céspedes de 15 años, él cual decía que la Virgen quería ser
llamada “Reina de Amor”. Según, el
vidente, él había hablado con la Reina del Amor desde el 31 de diciembre de
1990, en San Vicente de San Gerardo, cantón de Sarapiquí de Heredia.
En una de las apariciones el vidente aseguró que la Virgen dijo: “Las
señales del cielo ya no serán tan frecuentes.”
Entonces ella insistió en la necesidad de que los hombres dediquen más
tiempo a Dios mediante la oración (Mora, 1993: 5A). La mayoría del público presente aseguraba estar ante una
experiencia “increíble”, sin embargo otros reconocieron no haber visto nada.
Las personas llevaban a sus seres
queridos enfermos para que se curaran en un riachuelo cercano a las
apariciones. Además de esto las
personas aseguraban ver fenómenos extraordinarios como el baile del Sol. El sacerdote salvadoreño Iginio Alas,
profesor de la Universidad Nacional, que se encontraba el día de una de las
apariciones dijo haber observado en medio del Sol radiante una cruz. Otros decían que el Sol cambiaba de color y
además percibían un penetrante olor a rosas.
Tanto el padre Alas como el sacerdote Isidoro Villalobos, capellán del
centro penitenciario La Reforma, manifestaron creer en las apariciones de la
Virgen de Sarapiquí.
En 1985, unos creyentes católicos aseguraron que la imagen del Corazón
Inmaculado de María, ubicada en la capilla del convento de las Hermanas del
Lumen Christi en Alajuelita, realizó distintos tipos de manifestaciones y
revelaciones.
En 1987, una joven de 17 años, llamada Margarita Mora Varela, asegura que
vio a la Virgen en una especie de gruta, en San Miguel de Naranjo.
Además de estos casos, recientemente (agosto y septiembre de 2003) se ha
dicho que ha habido una nueva aparición de la Virgen, en un santuario
localizado en San Isidro de Grecia, que lleva el nombre “santuario de la Virgen
reina y señora de todo lo creado”. Un
sacerdote de apellido Prado, quien es un estadounidense jubilado que tiene
acusaciones en su contra en los Estados Unidos, es quien oficia las
ceremonias. El vidente de los mensajes
de la Virgen es un joven de apellido Delgado.
Pero las personas que asisten a las actividades religiosas del
“santuario” coinciden en que nunca vieron las apariciones de la Virgen,
solamente escucharon los mensajes del supuesto vidente.
Con respecto a estos escándalos, los seguidores de este movimiento dicen
estar sufriendo una “persecución contra su líder espiritual” (Gutiérrez y Mora,
2003: 12A). La Iglesia Católica ha
desautorizado a que se celebren actos en nombre de esta institución en el
“santuario” y hasta ha acusado a algunos de los seguidores de estas apariciones
de haber agredido a un sacerdote. El
“santuario” está defendido por un grupo local organizado, la “Asociación de Los
Mensajeros de la Mujer Vestida de Sol”.
2)
Los exvotos
Estos son representaciones en miniatura en oro y plata, y actualmente en otros
metales, de las diversas partes del cuerpo humano que se encuentran en
mostradores de vidrio en una sala de la Basílica de Nuestra Señora de los
Ángeles en Cartago, conocida también como la Madre de los Milagros. Los exvotos son promesas y evidencias, a la
vez, del favor solicitado o recibido y representan brazos, ojos, cabezas,
vientres, senos, piernas, bebes, pulmones, corazones, etc.; también se hallan
imitaciones de animales, herramientas, barcos, casas, instrumentos musicales,
trofeos y otros.
Según, Brenes y Zapparoli: “Los
exvotos son la integración del fenómeno mágico denominado Ley de la Semejanza
(lo semejante produce lo semejante) en el ritual religioso católico, el culto a
la Virgen de los Ángeles”.
3) Peregrinajes
Se celebra el Día de la Virgen de los Ángeles el 2 de agosto en la Basílica
de Nuestra Señora de Los Ángeles en Cartago.
La devoción a “La Negrita” hace que cada año más de un millón de romeros
lleguen a Cartago los días 1 y 2 de agosto, muchos de ellos a pie, para darle
gracias por favores concedidos, promesas, o para pedir alguna petición. Además de recolectar agua que emana de la
gruta y que se considera puede tener algunos poderes sobrenaturales de
curaciones.
Pero esta tradición empezó en 1782, cuando el obispo Tristán de Nicaragua
viajó a Cartago, la capital nacional en aquel tiempo, para reestablecer el
orden en la Iglesia Católica de Costa Rica.
El obispo ordenó que se trasladara la imagen de la Virgen de los Ángeles
de la gruta en la Puebla de los Pardos a una iglesia de Cartago. En el siglo XIX la caminata a Cartago
adquirió matices netamente populares:
muchas personas iban a la romería vestidas con trajes indígenas y con
mucha devoción religiosa en busca de una fuente milagrosa, y los romeros hacían
pan en sus casas para repartirlo entre los caminantes.
Hoy día, muchos de los romeros van por divertirse o hacer deporte, y llevan
radios, licor y cosas que antes no se veían.
Es una oportunidad para muchos jóvenes de pasar la noche caminando con
sus novios y novias, comiendo y bebiendo con sus amigos, tirando basura en el
camino, y sin demostrar mucha devoción religiosa. Al llegar a Cartago, en lugar de participar en las celebraciones
religiosas adentro y afuera de la Basílica durante la mañana del 2 de agosto,
muchos de los romeros están dormidos en el zacate de la plaza frente a la
iglesia. No obstante, para la mayoría,
quizás, la fe en la Virgen de los Ángeles es el motor que aún mueve a muchas
personas a participar en el peregrinaje que deja más de dos siglos de huellas
en Cartago.
4) Actividades de la Semana Santa
Hay muchas fiestas patronales en Costa
Rica, pero las más populares son las de la Semana Santa cuando casi todo el
país deja de trabajar y muchos ticos asisten a las actividades celebradas,
especialmente el jueves y viernes santo, y el domingo de la resurrección de
Jesucristo. En casi todas las
parroquias del país, hay un grupo de voluntarios quien se prepara casi todo el
año para participar como actores en las celebraciones: como soldados o oficiales romanos,
personajes bíblicos, ángeles u otros.
La celebración más espectacular se presenta en la ciudad colonial de
Cartago, la vieja capital de Costa Rica, en la plaza que queda frente a la
Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles.
Hace unas décadas, era prohibido viajar en carro o autobús durante el
viernes y domingo santo, entonces en cada pueblo había celebraciones religiosas
para conmemorar los relatos bíblicos de la Semana Santa, del arresto, el
juicio, el castigo, la caminata al cerro del Calvario, la crucifixión y la
resurrección de Jesús de Nazaret, con la presencia especial en todos estos
escenarios de la madre de Jesús, la Virgen María, conocida por los católicos
como la “Madre de Dios”.
5) Las fiestas populares y el culto a los
santos
Hay más de 2.000 pueblos en Costa Rica
que llevan el nombre de un santo católico, y en muchos de estos lugares el día
más importante del año es el día de la celebración de su santo patrono,
conocidos como “fiestas populares”, que incluyen procesiones religiosas donde
llevan imágenes del santo por las calles principales, desfiles de caballos y
bueyes con carretas pintadas de estilo tradicional, la plaza de toros,
carnavales, bailes y mucho licor. Estos
festivales o turnos son más de tipo social y comunal que religioso en la
mayoría de los pueblos.
Respecto al culto a los santos, Mavis
Biesanz dice (1979: 487-488):
El
culto a los santos une a todos los católicos, desde aquellos que nunca van a
misa hasta aquellos que conocen la doctrina de la Iglesia lo suficientemente
bien para saber que a los santos debe rezárseles como intermediarios para que
intercedan ante Dios y no por el poder propio de ellos. Lo usual es hacerse devoto de un santo
recomendado por un amigo o pariente, a menudo uno de los padres. Se cree que traen suerte los cuadros o las
imágenes de santos colgados junto a la cama o en la esquinita de la sala y las
imágenes más pequeñas en medalla o tarjeta, que se llevan puestas o se guindan
en el carro. Algunos devotos le rezan a
la imagen de algún santo en la casa o en la iglesia y a menudo le encienden una
velita como un abono por algún favor deseado o en recompensa por alguno ya
concedido. Si el favor es deseado
urgentemente, como por ejemplo, la recuperación de alguna enfermedad, el
creyente, generalmente como último recurso, hace una promesa. Esta generalmente no consiste en “ser bueno”
o en renunciar a algún vicio, sino más bien en realizar alguna acción devota.
6)
El culto al Dr. Ricardo Moreno Cañas
(1890-1938)
Algunos conceden poderes mágicos y sanadores al doctor Moreno Cañas quien
nació en San José in 1890, estudió medicina en Suiza, y se recibió de médico en
1915 en la Universidad de Ginebra. El
23 de agosto de 1938, un jornalero de 28 años llamado Beltrán Cortés, lo
asesinó de tres disparos. Ese día, Cortés mató a 5 personas en San José. Hay
teorías que dicen que su asesinato no fue producto de un “loco”, sino que fue
muerto por motivos políticos, pues él era un dirigente de la clase política y
diputado elegido en 1932. Se dice que iba a ser candidato presidencial para
1940 y muy posiblemente sería presidente.
Se sabe que su relación con Rafael Ángel Calderón Guardia, no era muy
buena.
Del Dr. Moreno Cañas se cuentan muchas historias de cuando inclusive en
vida, hizo operaciones milagrosas: desde una terrible malformación en la pierna
de un muchacho (Castro, 2003), hasta una operación casi imposible de realizar
en la que un muchacho tenía una bala en el corazón, y el doctor fue el
encargado de realizarla con éxito (http://www.lectorias.com/morenocanas.html). Luego de
su muerte muchos aseguran haber visto el espíritu del doctor rondar los
pasillos del Hospital San Juan de Dios.
Pero de cualquier manera el doctor fue y es una leyenda en Costa Rica y las
personas le tienen mucha devoción. Para muchos el espíritu del doctor tiene el
poder de sanar a los enfermos a través de las oraciones. Para Brenes y Zapparolli, la figura y sus
supuestos poderes curativos del Dr. Ricardo Moreno Cañas son formas que el
pueblo costarricense ha producido para que las condiciones adversas no se
sientan con tanta intensidad (1991: 87):
“Existe en el pueblo la necesidad de paliar las condiciones desfavorables
de su existencia, como son la angustia y la enfermedad. Es así como la figura del doctor Moreno
Cañas ha sido mistificada por ese mismo pueblo, quien ve en él al médico
milagroso que atendía a todas las personas, sin entrar en distingos de clase
social. Aun más, durante su práctica
médica profesional se le consideraba el médico de los pobres”.
Era
considerado el “médico de los pobres” porque atendía en su consultorio, sin
recibir paga y sin cobrar. Hay muchos
que siguen esperando de él, la sanación de diversas enfermedades. Inclusive hay personas, como doña Flor
Retana, que beben agua creyendo que está bendecida por el doctor, como lo
constató el periodista Marcelo Castro en una entrevista con esta mujer: “Doña Flor, bebe religiosa-mente el agua,
que se considera es bendecida por el espíritu del doctor y que cura
enfermedades. La hija de doña Flor,
Julia, es también fiel creyente del ritual: tomar el agua con fe. También lo hace Pablo, un nieto adolescente
de doña Flor” (2003: http://www.teletica.com/archivo/7dias/2003/08/doctor.htm).
Es una tradición que pasa de
generación en generación; el doctor Moreno Cañas es considerado un santo sin
beatificar. Hoy más de 60 años después
de su muerte, muchos costarricenses siguen estimando al “doctor de los pobres”
y las personas siguen llevándole flores a su sepultura en el Cementerio
General.
En varias partes se consiguen oraciones que se hacen invocando al doctor
Moreno Cañas. Según afirman sus devotos,
en la noche se deja un vaso con agua y una rosa blanca y se reza con
fervor. Entonces el doctor Moreno Cañas
viene de ultratumba hasta el lugar donde exista el enfermo que invocará su
nombre y le sana, le cura (http://www.lectorias.com/morenocanas.html).
La fama
del doctor Moreno Cañas es tan grande que ha traspasado las fronteras
costarricenses y ha llegado a otros lugares como Nicaragua. Por ejemplo, para la espiritista Miguelina González,
el doctor es un espíritu que ayuda a curar a los enfermos y ella lo considera
como su guía. Como ella misma lo dice (Carrillo, 2003):
“Uno de mis guías especiales es el espíritu del doctor Moreno Cañas, un
excelente médico costarricense que murió asesinado, pero después de fallecido
siguió haciendo milagros a través de las intervenciones quirúrgicas”, comentó
Miguelina.
Según la espiritista, el doctor Moreno Cañas, ya no puede viajar a la
tierra y se ha ido a la dimensión espiritual que le corresponde. “Me hace
falta, pero existen muchos médicos excelentes como él” -–decía-- mientras
observaba la sala y señalaba el recuadro que muestra el rostro del famoso
sanador.
Según James Frazer (citado por Brenes y Zapparolli, 1991: 62-63) de la
magia se pueden establecer dos principios o leyes básicas, que son:
Ley de la semejanza. Esta sería también conocida como magia homeopática o imitativa la
cual consistiría en: “Que lo semejante
produce lo semejante, o que los efectos semejan a sus causas”. O sea que el “oficiante” deduce que puede
producir el efecto que desea con sólo imitarlo.
Ley de contacto o contagio. También se le llama magia contaminante, y consiste en: “Que las cosas que una vez estuvieron en
contacto, actúan recíprocamente a distancia aún después de haber sido cortado
todo contacto físico”. Por ejemplo, se
toman cabellos, uñas o prendas de vestir de la persona en cuestión, a las
cuales se les hace un conjuro, y se espera con eso obtener los fines deseados.
A parte de estas leyes, generalmente se ha hecho una clasificación más
conocida por las personas que tiene que ver con los tipos de magia que son
considerados buenos y los que son malos, asociándolos a colores que
culturalmente denotan estas características:
siendo el blanco lo asociado con la pureza y la bondad y lo negro con lo
oscuro y peligroso. En muchos lugares
esta distinción cultural ha sido criticada, pero para efectos de este ensayo se
seguirá la clasificación más conocida que es la siguiente (Pilar Salarrullana
de Verda: http://www.geocities.com/Athens/Agora/9184/):
La magia blanca es el arte capaz de producir
fenómenos y manifestaciones supranormales con ciertos trucos visibles a los
demás y hasta con la ayuda de espíritus y energías ocultas, generalmente
benéficas.
La magia negra o nigromancia es el
mismo arte pero usado con malos fines e invocando la intervención de entidades
demoníacas.
La magia preventiva se utiliza para evitar el mal
propio o el de alguien a quien se ama por medio de toda suerte de talismanes,
amuletos, fetiches y hechizos.
La magia provocativa del mal actúa sobre objetos o
imágenes de aquél a quien se quiere perjudicar.
En general, “la magia, mediante la utilización de técnicas, hace intervenir
en beneficio de un individuo o un grupo, las fuerzas sobrenaturales” (Brenes y
Zapparrolli, 1991: 62).
La hechicería suele relacionarse con lo
negativo, con hacerle daño a las personas, con causar maldad por medio de la
magia negra: “En la hechicería...,
siempre existe la intención de dañar, y este propósito es realizado llevando a
cabo uno de los varios actos posibles:
tal como la recitación de una fórmula mágica o el cumplimiento de algún
ritual” (Brenes y Zapparolli, 1991: 64).
La brujería en cambio:
Se basa en el supuesto poder de una persona para hacer el mal y perjudicar
a otros. Los detalles precisos de la
noción varían, pero se considera, generalmente por los que creen en ella como
atributo psíquico de la personalidad.
El poder puede estar o no bajo el control voluntario de la persona, y en
último caso él o ella quizás ni siquiera sean conscientes del mal hecho. De todas maneras la brujería no implica
ningún acto físico observable por parte de la persona (Brenes y Zapparolli;
1991: 64).
Algunas de las
cualidades internas que se necesitan para ejercer la brujería son:
· Poder para disponer de un fuerte fluido magnético.
· Dominio de la mente y la voluntad.
· Disciplina para seguir rigurosamente los pasos marcados.
· Constancia para no rendirse ante los fracasos.
Las condiciones internas que pueden
ser útiles para practicar la magia son:
“El lugar debe ser solitario, lúgubre y sombrío, donde suelen habitar
espectros y demonios: cementerios, ermitas abandonadas, fosas vacías, iglesias
derruidas y lugares donde se ha cometido un crimen” (Salarrullana de
Verda: http://www.geocities.com/Athens/Agora/9184/).
La bruja de hoy, como la de ayer, tiene dos grandes campos de
actividad: “el ritual, que comprende la
asistencia a aquelarres y a misas negras y la realización de sacrificios; y el
práctico, que consiste en la fabricación de hechizos y sortilegios, el
maleficio y el mal de ojo” (Salarrullana de Verda:
http://www.geocities.com/Athens/Agora/9184/).
Es interesante que muchos estudios señalen que existen más mujeres brujas
que hombres brujos. Desde el período de
la Inquisición se quemaron casi a la totalidad de mujeres denominadas como
brujas y a pocos hombres, precisamente por esta relación que se hace de las
mujeres con la maldad.
Teorías de que las mujeres sean protagonistas en este campo son muchas;
para algunos la sexualidad femenina:
...es mucho más
compleja y misteriosa que la del hombre, por eso la sangre menstrual, las
placentas y los fetos se utilizan con frecuencia en la brujería, y es más
larga. Influye, además, la marginación en una sociedad de hombres en que se le
negaba todo protagonismo y hasta el acceso a la más elemental cultura. Es
también una venganza contra la Iglesia.
Mientras los concilios le niegan sistemáticamente el derecho al
sacerdocio, ella se convierte en sacerdotisa de Satán y utiliza los poderes que
su amo le confiere para amedrentar a los hombres. En cierto modo es la primera rebelión feminista de la historia
(Salarrullana de Verda: http://www.geocities.com/Athens/Agora/9184/).
Además, Salarrullana dice que:
Unas brujas nacen y otras se hacen, porque unas los son por familia (de
madre bruja, hija bruja), otras por seguir ciertas tradiciones populares (la
séptima hija hembra de una familia debe ser forzosamente bruja) y otras porque
ya nada tiene que perder en la vida, y allí encuentra un camino.
Las mujeres han estado, generalmente asociadas, en el orden patriarcal a la
maldad, a la impureza, a la seducción. Desde Eva, pasando por todas sus demás
“hijas”, las mujeres han sido vistas como seres a los que se les debe tener
desconfianza, y muchas veces se las asocia con lo oculto, lo diabólico, lo
corporal. Hechos tan importantes en la humanidad como el embarazo, parto y
menstruación han sido tervigersados y mitificados como aspectos negativos o se
han convertido en enfermedades femeninas (Alfie, Rueda y Serrat, 1992: 127):
Durante las épocas del cristianismo primitivo y medieval, una gran parte de
la literatura teológica sobre el mal y el demonio incluía inevitablemente a las
mujeres, como si se diese por supuesto que formaban parte de la corte de
Satanás. Así las mujeres se representaban constantemente como vehículo de
perdición, como instrumento diabólico de tentación y los teólogos no cesan de
prevenir a los hombres contra sus múltiples artimañas.
Las mujeres que se han rebelado, las que han luchado contra el orden
dominante han sido catalogadas como malas, como pecadoras, como “brujas”. La bruja es generalmente asociada con la que
se aparta del “buen camino”, la que está más cerca del diablo que de Dios. Las brujas de la Edad Media tenían cierto
tipo de sabiduría popular que iba desde remedios para diferente tipo de
enfermedades hasta la realización de abortos o de algún tipo de anticonceptivo. La sabiduría de las brujas fue y sigue
siendo sobre valorada y deslegitimada por no pertenecer al poder oficial. Las brujas eran tomadas como menos y se las
asociaba con copulaciones con demonios.
La primera mujer de la que se tiene noticia de que se le ejecutó, fue
“acusada de tener comercio carnal con el diablo” (Brenes y Zapparolli, 1991:
45). A pesar de esta cacería contra las mujeres denominadas brujas, éstas no
desaparecieron y hoy en día son comunes consejeras de las personas que buscan
alivios a sus problemas, y no los encuentran en otras partes.
Las brujas son conocidas en todo el mundo, pero de acuerdo con James Brain
(1997: 192), las creencias acerca de las brujas varían de acuerdo a lo que le
preocupa a cada sociedad en particular, pero existen dos constantes universales
sobre estas creencias: a) las brujas representan los más profundos temores de
las personas sobre ellas mismas y la sociedad, y b) ellas representan una
reversión de todo lo que es considerado comportamiento normal en una sociedad
particular.
Las brujas son un fenómeno que no se puede negar en nuestra sociedad. Pero es interesante el por qué las personas
deciden cambiar los consejos o curaciones que les pueden dar ciertos actores
sociales que gozan de mucho poder, como el sacerdote o el médico por la bruja,
que de una o de otra manera sigue teniendo una connotación negativa y
peyorativa en nuestra sociedad. Según
la investigación realizada por las antropólogas May Brenes y Mayra Zapparolli,
las brujas tienen y han tenido una función social muy importante en las
diferentes comunidades y sociedades y se han desempeñado como las “psicólogas
populares” (1991: 12-13):
Y en cuanto, a las llamadas “brujas”, consideraremos que la función social
que cumplen dentro de nuestra sociedad es de gran importancia, debido a que se
convierten en “psicólogas populares”, ya que hablan a las personas en su propio
lenguaje, con palabras fáciles de entender, pero lo más importante es que
escuchan y están disponibles en cualquier momento. Son “destensadoras” de las múltiples presiones que afectan al ser
humano, pues proporcionan un camino más concreto (o al menos lo hacen ver así)
al cuestionamiento, no sólo del mundo mediato y sus contradicciones, sino
también al posible conocimiento incierto y desconocido y, por lo tanto
impredecible, como podría ser el futuro y lo que este nos depara.
Hace cientos de años, las brujas también fueron las mediadoras más directas
entre el pueblo y los saberos y poderes sobrenaturales. Los grupos de poder de ese entonces las
trataron de deslegitimizar y desaparecer hasta el punto de producir miles de
muertes de un nuevo poder femenino, que era muy cuestionado por el poder
patriarcal de ese momento, según la perspectiva de las antropólogas May Brenes
y Mayra Zapparolli.
La bruja es siempre asociada a la negativo y a lo feo, o lo oscuro, y hasta
a lo diabólico; de aquí que, por ejemplo, en el Diccionario Ilustrado de la
Lengua Española VOX, la bruja se define como: “Mujer que, según la
superstición popular, tiene un poder sobrenatural o mágico emanado de un pacto
con el diablo; mujer fea y vieja”. (1990: 163)
Desde la perspectiva de Victoria Sau (2000: 57), la bruja tiene su reverso simbólico
en el hada. De tal manera, la bruja estará asociada al mal, a la fealdad, a ser
poco femenina, a la desobediencia del sistema patriarcal. Mientras que el hada
será concebida en el imaginario simbólico como la buena, la bella, la femenina,
la joven, la que usa sus poderes para el bien y que no perturbarán el orden
patriarcal. Para Sau, los hombres se inquietan ante las brujas, pues temen la
represalia femenina por haberlas desposeído de sus derechos. De tal manera,
este miedo ha hecho que los hombres hayan visto en las brujas los siguientes
poderes (2000: 58):
· Provocar la
impotencia masculina.
· Provocar las
enfermedades o accidentes mortales de los niños.
· Malograr las
cosechas.
· Hacer filtros de
amor para atraer y enamorar a un hombre determinado.
Las brujas, son desde los
imaginarios colectivos de las personas, mujeres malas, que dejan a su paso una
especie de olor demoníaco a su paso, que son peligrosas por los poderes que
tienen o que consiguen a través de los pactos con el diablo. El diablo, se
tiende a asociar con la noche, las brujas también. La noche es considerada
peligrosa por muchas razones, las mujeres-brujas también lo son. Como lo dice
Victoria Sau (2000: 58-59):
Las brujas actúan casi siempre de noche. Desde que el día es masculino como
símbolo de acción y de claridad de ideas (racionalismo), la noche es femenina y
no sólo por la supuesta pasividad. La
noche es inquietante porque da pie a la reflexión y el pensamiento favorecidos
por el silencio, la penumbra y la paz reinante.
La ciudad de Escazú es conocida como “la ciudad de las brujas” (Biesanz,
1979: 494); también, igual, la ciudad de Paraíso de Cartago. Pero, tanto en la capital de San José como
en otras ciudades principales del Valle Central y de las costas, se pueden
encontrar “casas de brujas” donde ellas reciben a sus clientes, más que todo
los fines de semana.
Tradición
Psíquica-Espiritualista-Nueva Era. Hay numerosos metafísicos,
psíquicos, clarividentes y astrólogos quienes publican anuncios en los periódicos de San José;
véase los ejemplos abajo tomados del periódico La República:
Johny Overlander: metafísico, exorcista y parapsicólogo; Paseo
Colón, San José, frente al Supermercado Más X Menos, edificio gris, segundo
piso.
Mainor Khayyan: psíquico clarividente; encontrará seriedad,
honradez y humildad, único que le resuelve todos sus problemas en el amor, en
sus negocios, en el hogar, cura sus malas influencias, lee las cartas tarot;
consúltalo y no sufra incertidumbres, aproveche la oportunidad que le depara el
destino conociendo su futuro y aclarando los secretos de su pasado. Paseo Colón, San José, de la Mercedes Benz,
100 al sur y 30 al oeste; tel. 257-3436.
También, en Cartago, se
distribuyen tarjetas (agosto de 2003) que dicen:
TESTIMONIO REAL: Gracias a los
CACIQUES hoy soy una mujer feliz. Mi
nombre es Rosa Cárdenes, tenía un mal vecino que me hacia la vida imposible, los
Caciques me lo alejaron así como un novio de mi hija menor, que no trabajaba y
consumía drogas. Además, me curaron de
unas várices crónicas que tenía. Muchas
gracias Caciques, Dios los bendiga.
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Grupos Satánicos. En un reporte en La Nación (16 de enero de 1999) la
policía confirmó la existencia de una “secta satánica” compuesta de unos 30
jóvenes quienes practicaban ritos satánicos en los barrios al sur de San
José: principalmente en Alajuelita,
Tejarcillos y Hatillo 6 y en áreas montañosas cercanas. La policía arrestó varios miembros de este
grupo por el delito de robar huesos de los muertos de un cementerio de
Alajuelita en enero -- se robaron huesos de unas 100 tumbas. Estos restos humanos fueron usados por estos
jóvenes en ritos satánicos en los cerros entre Alajuelita y Escazú. Los miembros de esta secta usaban camisetas
negras (T-shirts) con el símbolo de una cruz boca abajo, escuchaban música
“heavy-metal” y leían literatura con referencias satánicas. Se conocía la existencia de este grupo desde
1992, según las autoridades.
El Mal de Ojo. "La
'malojiada' puede ser intencional o casual.
Es el hechizo que efectúa el viajero al pasar ante una criatura sin
detenerse a tocarla. Suele incriminarse al "malojo" un gran número de
enfermedades infantiles y hasta la muerte misma. Las pobres madres, siempre atentas a la salud de sus hijos, que
no saben defenderse de este peligro, encuentran en los amuletos la tranquilidad
que necesitan para dedicarse a sus quehaceres domésticos. Estos amuletos se hacen de hueso en América
y de coral en Europa. Los santiagueños
consisten en un diente de perro, un colmillo por lo general, que cuelgan del
cuello de la criatura a modo de escapulario.
Si por casualidad el párvulo fuese "malojeado", se envía a
buscar al autor del "daño", que vuelve para "tocar" al
enfermito, si el "malojo" ha sido casual. Si no regresara se supone
que ha tenido intención de causarle "daño", a menos que mande un
mechón de sus cabellos o alguna prenda de su pertenencia, que se aplica sobre
la cabeza del niño".
Fuente: "El mito, la leyenda y
el hombre - Usos y costumbres del folklore", Félix Molina-Tellez. Buenos Aires, Argentina: Editorial Claridad,
Primera edición, 1947. http://ar.geocities.com/argentinamisteriosa/maldeojo.htm
Según el
Código Penal de Costa Rica del año 1977, la brujería está prohibida y se
castigan los condenados por brujería con una pena:
Contravenciones
contra el Orden Público, Sección IV.
Perturbaciones
de los sentimientos morales y religiosos.
Prácticas
de brujería, hechicería y otros cultos contrarios a la buena fe.
Artículo 391. Será castigado de tres a veinte días
multa: los que se dedicaren a prácticas
de brujería, hechicería o cualquier otro culto o creencia contrario a la
civilización o a las buenas costumbres.
Hoy en día como hace varios
siglos, la Iglesia Católica ve de forma negativa la brujería, la hechicería y
la magia. La muerte de miles de mujeres
denominadas brujas fue el resultado de esta relación. Muchas mujeres denominadas brujas fueron torturadas por la
Iglesia, basadas en un documento llamado “Malleus Malfiarum”, el cual es un
escrito misógino, en el que se afirmaba que la brujería era exclusiva de las
mujeres, pues los hombres se habían liberado de esta influencia por la muerte
de Cristo:
En la persecución de
las brujas, confluyen la misoginia, el antiempirismo y la sexofobia de la
Iglesia. Tanto el empirismo como la sexualidad representaban para ésta una
rendición frente a los sentidos, una traición contra la fe. La bruja encarnaba, por lo tanto, una triple
amenaza para la Iglesia: era una mujer y no se avergonzaba de serlo;
aparentemente formaba parte de un movimiento clandestino organizado de las
mujeres campesinas; y finalmente era una sanadora cuya práctica estaba basada
en estudios empíricos (Ehrenreich y English, 17).
Las que consideraban
brujas en ese entonces eran mujeres sanadoras, curadoras, que ofrecían
tranquilizantes y analgésicos a las mujeres en la labor de parto en momentos
donde los dolores eran considerados por muchos parte esencial del parto, eran
mujeres que buscaban la forma de encontrar anticonceptivos, o de, si era
necesario, provocar un aborto a la mujer que lo necesitase.
Las relaciones
actuales con la Iglesia Católica no han mejorado sustancialmente. De acuerdo al Catecismo de la Iglesia
Católica, estipula que estas formas de ver el futuro o de sanar son pecado, y
que por ello insta a los católicos a no seguir estas prácticas. Además en el artículo #2115 dice que:
Dios puede revelar el
porvenir a sus profetas o a otros santos.
Sin embargo, la actitud cristiana justa, consiste en entregarse con
confianza en las manos de la providencia en lo que se refiere al futuro y en
abandonar toda curiosidad malsana al respecto.
Sin embargo, la imprevisión puede constituir una falta de responsabilidad
(1992: 470).
Hoy como
ayer, el divorcio formal entre las prácticas religiosas católicas oficiales y
las prácticas de brujería o magia, están separadas irremediablemente. La conexión entre las dos se da a través de
las personas creyentes que incorporan en sus prácticas religiosas diarias
elementos tanto de unas como de otras.
Es interesante que, en
las sesiones con brujas pueden tener alusiones a las
creencias católicas, como forma de sincretismo, entre las creencias populares y
las oficiales. Los resultados esperados pueden ser benéficos para las personas,
tratar de hacerle algún tipo de daño a terceras personas o para contrarrestar
algún mal. En el libro “De que vuelan, vuelan...” de May Brenes y Mayra
Zapparolli se encuentran varios tipos de “oraciones milagrosas” que son
interesantes para tener en cuenta. Por
ejemplo, la oración a la Divina Providencia dice:
Recibe ¡oh Señor! Estas tres
monedas que aquí deposito para el culto de tu Divina Providencia, que ellas
sean el emblema de las 3 potencias de mi alma que esté siempre amparada bajo tu
manto paternal y a la vez te pido que mi pobre cuerpo goce de casa en qué
habitar, de ropa con qué cubrirse y de un pan con qué alimentarse. Así sea.
En el nombre del Padre se deposita la primera moneda, en el nombre del Hijo
la segunda moneda, en el nombre del Espíritu Santo la tercera. Amén.
Tu Divina Providencia se extienda a cada momento para que nunca nos
falte casa, vestido y sustento.
Despertá Señor mi cuerpo para que os sirva mi alma y en esta primera
hora como en todas las de mi vida; me entrego a Dios.
Un credo por las ánimas benditas del Purgatorio.
La oración de la Ruda, dice así:
Ruda bendita, poderosa
Ruda milagrosa, que en el Monte Calvario, por las lágrimas de Magdalena,
derramaste lágrimas por mí, tráeme rendido a mi querido N.N.
Me hago este baño,
tráeme suerte y al hombre que yo quiero; que sienta amor y desesperación por mí
y que sus ojos y sus pensamientos se fijen solamente en mí.
Por las gotas de
sangre que derramó el Rey de Reyes te pido derrames en mí dinero y atenciones
de mis semejantes, especialmente de N.N.
Tráeme prosperidad al
momento de bañarme con esta agua. Es para que derrames sobre mí prosperidad y
suerte.
Así pido Ruda bendita
que me des buenos y bastantes negocios; que entre la felicidad y dicha en mi
cuerpo y mi alma.
(Se reza martes,
jueves y viernes).
Oración de
Suerte al Gato Negro:
Procurarás tener un
Gato Negro todos los martes a las 12 de la noche, le frotarás el lomo con un
poco de sal, diciendo la siguiente:
ORACIÓN DEL GATO NEGRO
¡Oh Planeta
Poderoso! Tú que en ésta dominas con
tus influencias a la Luna, yo te conjuro por la virtud de esta sal y de este
Gato Negro en el nombre de Dios Creador, para que me concedas toda clase de
bienes tanto de salud como en tranquilidad y riquezas.
Es
interesante que el sincretismo entre la religión católica y las creencias
populares es evidente. Se pide o se nombra a un santo o a Dios, que es un ser
inmaterial, por una necesidad, él cual en estos casos va desde la Divina
Providencia, Dios Creador, las Ánimas del Purgatorio, Magdalena, la Trinidad; o
se hace alusión a un lugar importante de la religión cristiana como el Monte
Calvario. Además de esto se usan
elementos que son el objeto material por el cual se le concede a la persona lo
que pide, que en este caso va desde un objeto inanimado como la ruda, un ser
vivo como el gato negro o una planta como la ruda. Lo que se pide va desde amor, casa, ropa, comida, dinero,
atención, salud, suerte, prosperidad, buenos negocios, entre muchas otras
cosas.
La religiosidad
popular costarricense ha sufrida cambios con el correr del tiempo, pero un
elemento básico ha sido la tendencia de la gente de todas las clases
socioeconómicas de dejar de asistir con frecuencia a la Iglesia Católica. Pocos costarricenses, aparte de los ancianos
y los jóvenes menores de edad, se confiesan o comulgan más de una vez por año,
que es el mínimo exigido por la Iglesia Católica. Y muchos hombres y parejas jóvenes jamás lo hacen, aunque se
consideran a sí mismos “buenos católicos”.
En general, se les considera a las mujeres más “espirituales” que a los
hombres y siguen siendo el grupo mayoritario en la misa, especialmente en las
zonas urbanas. Pero en el campo, se
conservan la tradición de viajar al pueblo el domingo para ir a misa, visitar a
los familiares y amigos, y hacer las compras.
Ahora, la oración no es familiar sino individual, y los que oran lo
hacen de ritual; normalmente, se reza el rosario en el día del santo de
alguien; el día del Rezo del Niño se hace cuando se quita el portal y para
proteger a la casa donde se reza, o cuando alguien fallece.
En los
años 1970, la antropóloga Mavis Biesanz (1979: 481) observó que:
La creencia en Dios es mucho más
generalizada que la observancia religiosa regular. Pocos costarricenses admiten que no creen en Dios, incluso
aquellos que raras veces o nunca asisten a misa y quienes dudan de muchas
doctrinas. La mayoría católica
menosprecia a los ateos declarados mucho más que a los protestantes. De la misma manera que en muchas sociedades
es menos peligroso practicar el adulterio que aprobarlo, también es menos
peligroso callarse que expresar la menor duda acerca de la existencia de Dios,
El Padre y Creador.
Según una encuesta de
opinión pública realizadas en Costa Rica por Demoscopía, S.A., en noviembre de
2001, cerca del 70 por ciento de los costarricenses se declaran católicos; sin
embargo, solo un 42 por ciento va a misa cada semana y apenas un 8 por ciento
se confiesa cada mes. Solamente el 23
por ciento de la población son “muy activos o muy participativos” en la Iglesia
Católica. El tico cree en los ángeles y
la Virgen María pero también da crédito a la brujería, los seres
extraterrestres y los poderes parasicológicos.
¿Qué tanto cree la
gente en el diablo, los ángeles, la brujería, el purgatorio, etc.? Estos son
los porcentajes que se desprenden de los estudios de Demoscopía en 1995
(noviembre) y 2001 (noviembre):
|
CATEGORIA |
1995 |
2001 |
|
¿Cree
Ud. en _____________________? |
SI |
SI |
|
El
pecado |
93,3% |
93,0% |
|
El
cielo |
88,3% |
86,8% |
|
Los
ángeles |
82,5% |
86,2% |
|
El
diablo |
72,9% |
71,9% |
|
El
infierno |
66,3% |
68,9% |
|
El
fin del mundo |
68,2% |